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Los
obreros declaran que fueron despedidos porque son oposicionistas y es
necesario que el peaje, el cual es una empresa socialista, tenga
personal de confianza de la revolución
Un 90
por ciento de los trabajadores del peaje que se encuentra en la zona
Panamericana, específicamente entre las poblaciones de Santa Elena
de Arenales y Tucaní, fueron despedidos de sus trabajos.
Los
empleados, de esta empresa socialista, alegan que no justifican el
acto de despido, menos cuando existe en la actualidad una medida
nacional de inamovilidad laboral.
Hace
pocos días, las instalaciones del peaje fueron tomadas por cinco
alcaldes de la zona Panamericana, quienes arguyeron que el acto se
debía a que esta empresa presentaba desviaciones de fondos, pero
nunca se les dijo a los trabajadores de una medida de despido.
Posteriormente,
manifiestan los trabajadores, han sido víctimas de atropellos y
vejámenes por parte del encargado, un militar de nombre Daniel
Torres, quien les manifestó que él no le iba a estar matando el
hambre a ningún escuálido.
Según
exponen los trabajadores afectados, a ellos se les solicitó que
presentaran un aval político emitido por el Psuv, el cual aceptaron.
Luego de esto, también les pidieron una constancia que permitiera
verificar que hacían trabajos políticos; un aval de las patrullas
socialistas; igualmente los obreros fueron despedidos de peaje.
Presunta
corrupción
Los
manifestantes quieren presentar ante la opinión pública que muchos
de ellos han respaldado al Gobierno, pero que esta medida se debe a
que los políticos solo quieren tener allí personas de su entera
confianza.
En vista
de los acontecimientos, miembros de los consejos comunales de la zona
se apersonaron al peaje para buscar una solución al conflicto. Según
manifestaron algunos voceros, Daniel Torres alega que el despido se
debe a una presunción de corrupción de los empleados.
Los
empleados despedidos expresan que han sido objeto de acusaciones
debido a que en el peaje no hay vehículos de patrullaje o
ambulancias, pero señalaron que éstas fueron trasladadas por un
alcalde de la Panamericana para repotenciarlas y aún no las han
devuelto.
En todo
caso, si somos despedidos por corrupción, ¿por qué motivo piden el
aval político, o es que un corrupto respaldado políticamente sí
puede trabajar?
Incumplimiento
La
empresa despidió hace tres meses a un grupo de trabajadores y
algunos de ellos se acercaron a las instalaciones del peaje. Los
mismos no han recibido sus prestaciones sociales, lo cual ha generado
temor en el resto de los trabajadores recientemente despedidos,
debido a que muchos de ellos tienen un cuadro de hijos y no saben en
qué momento les den lo que les pertenece por derecho laboral.
Los
trabajadores despedidos, algunos identificándose como chavistas,
quieren hacer saber a la opinión pública que no existen pruebas de
ningún acto de corrupción, que esto se debe a una fragante
violación del derecho al trabajo y que la Constitución Nacional, en
su artículo 234, abriga a chavistas y no chavistas, es decir, a todo
lo que se llame venezolano.
Exponen
además que en reuniones privadas fueron presionados políticamente
por el director del peaje, donde les decía que la inamovilidad
laboral sólo era un derecho para los socialistas, que para la
oposición no hay nada de eso. Pero ahora el discurso es otro.
¿Queremos que las pruebas sean presentadas?, expresaron.
Los
trabajadores se reunieron a última hora con el director del peaje y
este les manifestó que los alcaldes, bajo la dirección del
gobernador, son los únicos responsables, que él no tenía nada que
ver con eso. Serán los alcaldes los que metan a los trabajadores que
quieran.
Los
empleados se expresan
José
Ozuna: "Tengo 12 hijos y 10 años trabajando aquí, poco a poco
se fueron haciendo los recortes de personal, y este viernes nos llegó
la noticia del despido. Esta empresa es socialista y está a la orden
de la Gobernación, es a ellos que tienen que preguntarles sobre qué
paso con el dinero, no a nosotros"
Edwin
Moreno: "Me informaron que cinco alcaldes iban a tomar el
peaje, desde el viernes tienen el control de esto, el portavoz fue el
alcalde de Tucaní. Él mismo alegó que lo hacían porque no había
vehículos, casualmente él mismo se los llevó y no lo ha traído,
pregúntenle a él qué hizo con las patrullas"
Mayerlyn
Soto: "El supervisor nos dijo que solo existía inamovilidad
laboral para los chavistas, que los de oposición no tienen ese
derecho, para ellos no hay nada"
Jorge
Castaño: "Personal que están metiendo, en su mayoría no es
de aquí, sólo dejaron cinco de los nuestros para que los
entrenaran. Nos pidieron avales políticos para poder trabajar, y no
dijeron que no les van a matar el hambre a los de la oposición"
Ana
Rojas: "Yo trabajaba en la administración, nos trataron de
ladrones y fui la primera que despidieron. Pueden investigarme si
quieren a ver qué consiguen. Estoy embarazada y el jefe me dijo que
eso no era su problema"
Se
les voltearon
Los 33
trabajadores despedidos del peaje manifestaron que "de ninguna
manera volveremos a respaldar a un gobierno que habla de un
socialismo, el cual no practican. No estimaron nuestros derechos ni
nuestras necesidades, sino el color del partido. Nos botaron como
perros, violentando todo precepto legal, porque ni siquiera nos
enviaron un preaviso, ignorando la inamovilidad laboral existente y
las condiciones de embarazo de las compañeras. Somos 33 familias
con las que este gobierno ya no cuenta para nada".
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