La violencia doméstica alcanza el 30 por ciento Imprimir E-Mail
escrito por Enrique Inciarte/DLA Mérida   
miércoles, 13 de enero de 2010
Este tipo de situación es más común en las áreas agrícolas del país. Al parecer factores educacionales y culturales influyen como detonantes de los conflictos familiares; el licor forma parte de la mayoría de los casos

Según datos aportados por la Prefectura de La Azulita, municipio Andrés Bello, por cada 100 denuncias, 30 son de violencia doméstica, específicamente contra la mujer.

Estos datos no incluyen los registrados en otras instituciones de seguridad y asistencia del municipio. Tampoco revelan el universo de agresiones hechas contra la mujer, debido a que solamente se está informando de las denuncias que algunas agraviadas se atrevieron a realizar. Esto significaría un número considerable no de denuncias formales, sino de situaciones de agravios a las que son sometidas las féminas, una realidad social que nos ha acompañado por siglos.

Los casos típicos

Según Gerealdo Araujo, prefecto encargado del municipio Andrés Bello, las denuncias más comunes son las de agresiones físicas, acoso, hostigamiento y amenazas. En la mayoría de los casos bajo los efectos del alcohol.

Un ingrediente común de la violencia de género ejercido contra la mujer, es que, por lo general, son intimidadas con algún tipo de amenazas, la más usual es despojar a la mujer de sus hijos. Éste parece ser la trata manipuladora que ha tenido mayor efecto.

Los casos de mujeres que ya se han separado de sus esposos, a pesar de que se encuentran haciendo sus vidas solas, aún se someten a los preceptos de sus ex parejas, les impiden salir, buscar otra relación y hasta en muchos casos estudiar o ejercer alguna actividad lucrativa.

El prefecto en sus declaraciones expuso que se han llegado a conocer casos de personas de los que nunca se pensaron estaban pasando por una situación de violencia, que además perduraron por muchos años, hasta que un día hastiadas de la situación entablaron una demanda contra la pareja agobiante.

La violencia familiar se presenta de muchas formas, pero la más común de ellas es la dirigida contra la mujer. Aunque en este apartado se exponen las más comunes, existen casos de maltratos aún más fuertes, pero en menor escala.

Se conocen situaciones de mujeres que han sido sometidas a vejámenes por más de 20 años, pero que culturalmente esto era considerado normal y tampoco existía un instrumento legal para combatir esta situación, sino hasta el año 2007 cuando se promulga una ley para resguardar los derechos de la mujer.

Reincidencia

Muchos de los casos procesados por las autoridades azulitences con competencia en el tema, reportan los hechos ante las instancias del Ministerio Público, se dictan medidas y prohibiciones como el desalojo del hogar por parte del agresor y al poco tiempo éstos están de nuevo en sus hogares, peor aún, generando violencia.

Según el personal de la Prefectura, esta situación molesta la está generando la misma mujer. Luego de iniciarse el proceso, ellas retiran las denuncias y dan treguas a sus compañeros. Muchas veces esta situación en vez de aplacar la agresividad del denunciado, solo le hace creer que tiene en poder de vivir impunemente y la violencia continúa, en ocasiones con mayor fuerza.

Un problema de educación y cultura

¿Por qué la mujer perdona a su esposo?, ¿a qué se debe el hecho de que algunos casos permanezcan en el silencio y no se denuncien?, ¿por qué lo permiten? Para la opinión de Araujo y su equipo de trabajo, la falta de personalidad y amor propio de la mujer está generando el conflicto. Algunas maltratadas desde su niñez, lo han tomado como algo cotidiano o normal, otras no han entendido que tienen el poder de salir adelante solas o por temor a no asumir el reto prefieren tener al agresor con ellas, aunque eso signifique pagar el precio.

Solo una pequeña parte de los casos han sido solucionados a nivel de prefecturas, otros perdonados tuvieron un cambio, pero la mayoría de ellos reincidió.

Lamentablemente, en otras latitudes esta falta de amor propio de parte de la mujer ha permitido saldos fatales.

La negativa cultura machista que enseñó a la mujer a que debe estar sometida a un hombre y que formó al varón para ejercer dominio, aún está presente dentro de la sociedad. La mayoría de los casos en Andrés Bello vienen de las zonas rurales, donde la educación y el respeto por la igualdad de derechos no han llegado.

En La Azulita solo existen los entes que procesan las denuncias, no existe un grupo específico u organización pública o privada que esté trabajando en la formación de la mujer y el hombre para generar una digna convivencia en las relaciones familiares.

Casos de violencia a la mujer

Para quienes no han entendido que es la violencia de género, o al más entendido concepto, maltrato a la mujer, ésta se conoce de las siguientes formas: Física: con golpes, empujones y cualquier otra que pretenda someter a las fuerzas.

Psicológica: infringir temor, también por medio de las amenazas, sembrar culpabilidad, la agresión verbal que además de ser un maltrato directo, contribuye psicológicamente a crear desequilibrio, pretender manipular la conducta del otro por medio del miedo.

Verbales: son muchos los casos donde el esposo se dirige a su pareja con palabras, términos o calificativos obscenos, ofensivos y degradantes; éstas también generan violencia psicológicas.

Acceso carnal violento: esto para los que aún creen que las violaciones dentro del matrimonio no existen.

Patrimonial: es toda acción que de una u otra forma genere daños o pérdidas, en estos casos, de valores, objetos, propiedades y financieras a la pareja. Se conocen casos de hombres que han vendido bienes a espaldas de su esposa, dejando a éstas en la calle, otras son explotadas laboralmente, incluso a nivel de prostitución.

Deben denunciar

El prefecto Geraldo Araujo explicó que "existe un instrumento legal que permite combatir la violencia, éste fue aprobado en el año 2007. La mujer no debe tener temor y tampoco someterse a este tipo de situaciones. Por tanto, debería denunciar los hechos, puede hacerlo ella o cualquier familiar consanguíneo de la agraviada".

 
Cámara de Comercio e Industria del Estado Táchira

Encuesta de la semana